En la Galería de las Colecciones Reales, junto a la Catedral de la Almudena y al Palacio Real de Madrid, el arte de lo hecho a mano vivió su gran noche con la celebración de los Premios Maestro Artesano del Círculo Fortuny. Una gala que rindió homenaje a los guardianes de los oficios tradicionales, auténticos tesoros humanos cuyo talento y dedicación mantienen viva una parte esencial del Patrimonio Histórico, Artístico y Cultural de España. En palabras de la Presidenta de Círculo Fortuny, Xandra Falcó, estos premios “rescatan la emoción y el relato detrás de cada objeto: de dónde viene, quién lo ha hecho, qué representa”.

La asociación premió a cinco profesionales que encarnan la esencia del maestro artesano contemporáneo. Oriol García Alcocer, sexta generación de una familia de estucadores barceloneses, fue distinguido con el Premio a la Mejor Trayectoria Artesanal. La sombrerera madrileña Candela Cort y la tercera generación de laneros conquenses Wool4life fueron galardonados con el Premio al Mejor Artesano de Vanguardia; Danae Marín, fundadora de la empresa de cerámica de Manises Can Betelgeuse Studio recibió el Premio a la Joven Promesa y Juan Martínez Soucase, maestro en el arte de la seda valenciana, el Premio Tesoro Viviente.
Los galardonados
Oriol García Alcocer lidera en Barcelona la empresa familiar Estucs, esgrafiats i restauració, con una tradición que se remonta a 1860. Licenciado en Bellas Artes y máster en Creación Artística, combina el dominio de técnicas ancestrales del estuco de cal con herramientas tecnológicas como autocad o el corte láser. Trabajos suyos se encuentran en importantes proyectos como el Museo del Prado o la Sagrada Familia y colabora también a nivel internacional. Su labor formativa en la Escuela de Patrimonio Cultural de La Granja refuerza su papel como referente del oficio.

Con sede en Mota del Cuervo (Cuenca), Wool4Life mantiene y actualiza una tradición familiar lanera iniciada en 1920. Fundado por la tercera generación de la familia Cobo, apuesta por una artesanía ética y vanguardista que da nuevo valor a la lana local. El proceso, desde el esquilado hasta el tejido en telares artesanales, se realiza íntegramente en su taller restaurado, garantizando la trazabilidad y sostenibilidad del producto. Wool4Life se ha convertido en un referente en la revalorización de la lana castellano-manchega con fuerte proyección internacional.

Sombrerera artesana afincada en Madrid desde 1987, Candela Cort transforma el arte de la sombrerería en una forma de expresión escultórica. Licenciada en Bellas Artes, su enfoque artístico y experimental se refleja en sombreros moldeables, elaborados con materiales inusuales e incluso efímeros. Sus piezas artesanales exploran el equilibrio entre tradición y vanguardia, lo sutil y lo provocador. Con una destacada trayectoria nacional e internacional, sus creaciones han estado presentes en museos, galerías y escenarios de ópera y cine. Su obra ha sido reconocida por instituciones como la Michelangelo Foundation y la Bienal Iberoamericana de Diseño.

Danae Marín, fundadora de Can Betelgeuse Studio, lidera desde Madrid y Valencia la revitalización contemporánea de la histórica cerámica de Manises. Tras formarse en restauración y recuperar el antiguo taller familiar, ha impulsado una producción 100% artesanal que preserva técnicas tradicionales como el mimbrero o la florista cerámica, con procesos que alcanzan hasta seis semanas por pieza. Can Betelgeuse se ha consolidado en el mercado y exporta a países como Reino Unido, Francia, Alemania y EEUU, posicionando a Manises en la escena de la artesanía internacional.

Por su parte, Juan Martínez Soucase es uno de los guardianes del arte sedero valenciano. Vinculado desde los 16 años a la histórica firma Garín 1820, ha dedicado su vida a preservar las técnicas tradicionales de tejido en telares manuales Jacquard del siglo XIX. Su maestría y compromiso han sido clave para mantener viva la producción artesanal de exquisitas sedas utilizadas en la indumentaria tradicional valenciana y el patrimonio religioso. Gracias a su labor, Garín 1820 continúa siendo un referente nacional e internacional de la Alta Artesanía textil, con un legado de más de dos siglos que sigue tejiéndose hilo a hilo.

Un jurado de excelencia
El jurado, integrado por 11 personas referentes del lujo, la cultura y la artesanía españolas, está liderado por Xandra Falcó, Presidenta de Círculo Fortuny. Le acompañan Fernando Caruncho, paisajista internacional; Evelio Acevedo, Director Gerente del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza; Tomás Alía, promotor de la artesanía española; Sheila Loewe, Presidenta de la Fundación Loewe; Vanita Sabnani, Vicepresidenta de Transformación, Estrategia y Creative Lab de Puig; Nieves Contreras, Directora Creativa y de Diseño de Lladró; Rocío Blanco, Manager de Magnanni; Joaquín Serra, Vicepresidente de Natura Bissé; la Vicepresidenta Corporativa de Tous, Rosa Tous e Ivan Martínez-Cubells, Editor y Director de CLASSPAPER.
Celebración del saber hacer español
El certamen, que reunió en su gala a 280 socios y amigos de Círculo Fortuny, tiene como objetivo proteger, prestigiar y proyectar la figura del maestro artesano como faro de la creatividad y el patrimonio cultural. Una iniciativa que no solo reconoce la labor de sus protagonistas, sino que pone el foco en el valor económico y social de estos oficios, especialmente en territorios afectados por la despoblación. “En Círculo Fortuny hemos defendido con firmeza una idea esencial: la excelencia parte siempre de las manos de un maestro artesano, de su saber hacer, de su conocimiento, de su talento, de su capacidad de innovación. Pero también de su dedicación, de su tiempo, de la obsesión por crear belleza en un objeto útil, por convertir lo intangible en tangible y de alguna manera hacernos soñar”, declaró Xandra Falcó al inicio del evento.

Un encuentro que rindió homenaje al savoir-faire español y su impacto en el patrimonio cultural, económico y creativo español. Uno de los momentos más esperados de la tarde llegó con la ponencia de Alexandre Boquel, Director de Desarrollo de Métiers d’Excellence de LVMH y consultor de Dior, quien compartió su visión sobre la formación, transmisión y visibilización de los oficios de excelencia en Francia: “Si no promovemos a nuestros mejores artesanos como referentes, los jóvenes no se imaginarán nunca un futuro en estos oficios”, declaró.

Su intervención abrió paso a una mesa redonda que, bajo el título Savoir-Faire: seña de identidad de Francia, reunió a Boquel y Bénédicte Épinay, Directora General de Comité Colbert, con Xandra Falcó como moderadora. Un diálogo enriquecedor en el que se hizo hincapié en la importancia cultural de la artesanía, que no es contraria a la modernidad. “La mitad de los miembros de Comité Colbert nacieron en la primera parte del siglo XIX. ¿Qué significa eso? Que sobrevivieron a crisis económicas, guerras…, pero también a múltiples innovaciones: las máquinas, la electricidad, el tren, el teléfono, internet… Esto explica que la modernidad es sinónimo de artesanía; no son opuestos, son equivalentes”, explicó Épinay.

La tarde continuó con la mesa El Lujo se Firma en Piel: Artesanía Española con Nombre Propio, moderada por Ivan Martínez-Cubells, Editor y Director de CLASSPAPER, en la que Marta Alonso, Directora de Desarrollo y Accesorios de piel de Loewe, José Antonio Rey Pavón, maestro artesano y fundador de Rey Pavón y Ana Carrasco, fundadora de Malababa debatieron sobre la importancia de la artesanía de la piel. “Es tradición, es calidad, genera sensaciones a través del tacto”, dijo al respecto Marta Alonso.

Artesanía y Moda: Legado en Evolución fue la última mesa redonda de la tarde, moderada por Patricia Gil, Directora de Círculo Fortuny, con la participación de diseñadores de vanguardia como Eli Urpi, Paul Oteyza e Ynés Suelves, quienes reflexionaron sobre cómo los oficios tradicionales son el motor de creatividad en la moda contemporánea.

Con esta cuarta edición, los premios de Círculo Fortuny se consolidan como referente para reforzar la visibilidad de los oficios de la Alta Artesanía como pilar de la marca España. En territorios olvidados, entre hilos, hornos y yunques, late una forma de hacer que merece no solo ser recordada, sino también compartida y transmitida.







