El pasado mes de mayo, y bajo la dirección de Cristiana Collu, la Fundación inauguró un ambicioso proyecto que entrelaza la transformación espacial con el imaginario cultural. Para la institución comenzó una nueva etapa el día 5 de mayo, cuando se conmemoraba el nacimiento del conde Giovanni Querini Stampalia, un noble veneciano cuyo espíritu filantrópico y visión ilustrada estuvieron en el origen de la Fundación en 1868.
El deseo de crecer como punto de referencia para la escena artística italiana e internacional se manifiesta en sus espacios, completamente transformados y en la oferta cultural, concebida para que la ciudad de Venecia, los visitantes y las generaciones más jóvenes puedan participar activamente. Durante la pasada XIX Bienal Internacional de Arquitectura de Venecia, Edra, firma que comparte estos principios con la Fondazione Querini Stampalia, armonizó algunos de sus emblemáticos elementos de mobiliario con la arquitectura y la orientación cultural de la Fundación.

Diseñados para perdurar en el tiempo y capaces de combinar comodidad y estilo, los diferentes modelos de sofás Edra se integran de forma natural en los espacios, en perfecta armonía con la luz, los materiales, el agua, el jardín y las formas del palacio, cuya reforma lleva la firma de los maestros Carlo Scarpa, Valeriano Pastor, Mario Botta y Michele De Lucchi. “La Fundación se presenta como un archipiélago vivo de experiencias, donde el conocimiento no tiene un centro, sino que se difunde a través de conexiones y analogías: no jerárquico, ecléctico, rizomático. La laguna es un lugar en el que ejercer ese sentido de la maravilla evocado por Rachel Carson, donde la unión y la separación, el umbral y los cimientos intercambian sus roles sin cesar”, afirmó Cristiana Collu.

El mobiliario de Edra estuvo presente tanto en las zonas exterior y de recepción como en las salas de exposición reforzando la sensación de hospitalidad para el visitante. La entrada de la Fondazione se amuebló con tres composiciones del sofá Standard en gris claro, marrón oscuro y marrón Every Place.
La Zona Scarpa, una joya engastada en la planta baja de la Querini, albergó el sofá Absolu en terciopelo azul. Este espacio también mostró un avance de No Stone Unturned. Conceptual Photography, exposición dedicada al artista californiano John Baldessari.
La misma exposición continuó en la tercera planta del palazzo, donde se exhibieron el sofá On the Rocks y Sherazade en tonos claros y el sillón Grinza en gris ahumado.

Desde 1987, Edra tiene una idea clara: producir comodidad, elegancia y rendimiento con una calidad superlativa. Con sede en la Toscana, territorio cuyas tradiciones y belleza atemporal forman parte de la empresa, las ideas de los diferentes autores de la firma generan productos destinados a perdurar. Sus sofás, sillones y demás piezas de mobiliario son conocidos en todo el mundo por sus cualidades únicas que aúnan tradición artística, investigación tecnológica, extraordinarias habilidades manuales y materiales preciosos.

