La batalla es entre el ave y el perro de muestra. El grouse se aplasta contra el terreno al sentir la presencia del pointer; el perro frena en seco, cabeza en alto, cuerpo inmóvil, mirada fija. El cazador se acerca despacio, sin correr, que dudar del perro no es de recibo. Luego el brezo explota, el bando levanta el vuelo aprovechando viento y gravedad, y hay que elegir el pájaro del exterior para no herir a otros. Al caer la tarde, un puro, un wee dram de whisky y la compañía de los guardas en la ladera. Y la certeza, mirando el valle, de que es imposible no creer en Dios.
El número 11 de CLASSPAPER, ya disponible en nuestra web, kioscos y librerías seleccionados.


