Hay quien sueña con la suerte y la construye, convirtiéndola en algo excepcional. Su nombre significa esto: suerte en turco. Es un imponente barco fabricado para los amantes de la velocidad en el mar, ya que alcanza los 18 nudos.
Sus 122 metros de eslora lo convierten en uno de los yates de recreo más grandes construidos hasta el momento. La manga de 17 m y un calado de 440 cm no pasan desapercibidos. Con una tripulación de entre 37 y 40 personas, en sus 11 lujosos camarotes se pueden alojar hasta 20 huéspedes. Pero lo más llamativo del Kismet es su afilada proa, que perfora las olas con un impresionante jaguar plateado como mascarón.
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