Víctor Corchado y Rocío Rey han creado una casa donde la cocina extremeña se reinterpreta desde la micro-temporada y el producto local. Los aperitivos ya marcan la pauta: mantequilla de oveja, ajoblanco, migas de borona y un gran paté de perdiz. Le siguen el gazpacho con helado de chumbo, el pisto con yema curada y bacalao, la oreja crujiente con tartar de gamba roja o la lubina en dos cocciones con zanahoria y vinagre de Montilla. Entre las carnes, destaca el mogote confitado con tartar de solomillo; en los postres, el flan de la abuela Julita es un abrazo.
En el número 10 de CLASSPAPER, disponible a través de nuestra web, kioscos y librerías seleccionados.

