Levantada en 1400 sobre una ladera con vistas a la ciudad, la casa ha sido claustro de de frailes, cuartel de Napoleón, residencia de un banquero neoyorquino y una de las primeras joyas de la colección Belmond, hoy en manos de LVMH. Su última transformación, firmada por Luigi Fragola Architects, ha renovado habitaciones y jardines, ha sumado el primer spa de su historia y ha traído hasta el antiguo refectorio dos obras de Leandro Erlich, entre ellas una escalera que conduce a una ventana suspendida sobre el paisaje. Todo, sin tocar el alma monástica del lugar.
El número 11 de CLASSPAPER, disponible a través de nuestra web, kioscos y librerías seleccionadas.


