El vuelo desde el aeropuerto internacional de Velana (Maldivas) a la isla de Kudadoo dura poco más de media hora. Tras este corto trayecto a bordo del hidroavión Twin Otter se divisan sus 15 villas, cuya disposición está pensada para garantizar privacidad, rodeadas de un anillo de arena blanca. En el lado opuesto, los paneles solares con los que se surte de energía el hotel, ya que allí la sostenibilidad y el respeto por la naturaleza son ley. Todo tipo de servicios y facilidades de Alta Gama garantizan una estancia idílica. Y ni siquiera harán falta gafas para observar mantarrayas, tiburones, calamares y hasta tortugas desde la misma terraza de la villa.
Kudadoo Maldives Private Island en el Número 10 de CLASSPAPER, a la venta en nuestra web y en kioscos y librerías seleccionados.

