Las grandes piezas ya no esperan a la noche. El broche Ball Joint, de Fran Mohino, es una joya articulada de oro amarillo de 18 quilates con tres diamantes talla brillante, hecha para moverse con quien la lleva. Encaja con una idea que gana terreno, la de sacar la joyería más importante de las ocasiones señaladas y mezclarla con un pantalón vaquero o una camiseta. “Hoy todo vale, es más cuestión de estilo personal”, resume la estilista Blanca Unzueta. Y ese estilo, como recoge el reportaje, ya incluye a los hombres, que las prenden en la solapa.
La alta joyería también se lleva de día
En su acabado, el baño de rodio desvela el oro amarillo en determinadas zonas, como se aprecia en la imagen
Bookazine
2 de noviembre de 2026
El vestido de torear, en el gran número de verano
No se pierda la undécima edición de CLASSPAPER o benefíciese del descuento de la suscripción anual.
