Gabrielle Chanel veía en los diamantes “el mayor valor en el menor volumen” y los puso en el centro de su primera colección de Alta Joyería, en 1932. Casi un siglo después, Inés de la Fressange se pone de día, con una camiseta, la gargantilla rivière de su abuela, y si le preguntan dice que es bisutería. La estilista Blanca Unzueta anima a esa misma soltura y a combinar las alhajas más importantes con vaqueros o una blusa de seda. En sus palabras, “hoy todo vale, es más cuestión de estilo personal”.
La información completa en el número 11 de CLASSPAPER, disponible en nuestra web, kioscos y librerías seleccionados.

