Desde su adolescencia jugaba a ser Sócrates. Hoy ejerce como profesora en la Universidad de Chicago, donde interpela sobre el amor, la muerte, la guerra y otras cuestiones esenciales. Para ello utiliza la metodología y los postulados fundamentales del padre de la filosofía occidental.
Lo hace porque “hablando con los demás es como uno se conoce y se escucha a sí mismo. Los otros te enseñan quién eres”, afirma.
Agnes Gallard en el número 9 de CLASSPAPER, a la venta en nuestra web y en kioscos y librerías seleccionados.

