Con cabezas más pequeñas, entre 280 y 340 cc, y varillas de 43 a 44,5 pulgadas, ofrece un punto de equilibrio: menos distancia, un control superior y mayor probabilidad de encontrar la calle.
No busca reemplazar al driver en los hoyos largos y abiertos, donde la distancia es crucial, sino aportar seguridad. Los golfistas profesionales lo usan en campos estrechos, con mucho out o con mucha agua.
Mini drivers, en el Número 9 de CLASSPAPER, a la venta en nuestra web y en kioscos y librerías seleccionados.

