Se formó como paisajista entre España e Inglaterra, donde se enamoró del jardín inglés, y convirtió el cortijo de su familia en Sevilla en su particular laboratorio de plantas. Allí entendió que un buen jardín debe vivir más allá de la primavera. Aprendió a escalonar las floraciones y a mezclar especies para que tuvieran vigencia todo el año.
Por su planteamiento y preferencias, forma parte del movimiento New Wave Planting, un estilo de paisajismo naturalista. Su base es mezclar herbáceas perennes y gramíneas ornamentales emulando con plantas autóctonas la espontaneidad de la naturaleza.
En el número de 11 de CLASSPAPER, ya disponible en nuestra web, kioscos y librerías seleccionados.

