Para descubrirlos recorremos sus pasadizos. Bajamos a su fragua, corazón de hierro y fuego.
Subimos a los tejados. Desde el campanario de la Catedral de la Almudena esperamos al amanecer para
obtener su imagen más imponente. Abrimos puertas escondidas y pisamos sus humildes escalones de cantería
de granito con el mismo interés que los de exquisito mármol.
Aquí trabajan cada día casi 600 personas, entre los servicios centrales de Patrimonio Nacional, servicios
especializados como la Real Biblioteca, talleres de restauración, laboratorios de química y radiología donde se estudian las piezas que van a ser restauradas, bedeles, guías, vigilantes, personal de limpieza y mantenimiento…
Un viaje al lado menos conocido de un edificio que es museo, sede oficial de de la Corona para sus actos más solemnes y, sobre todo, un taller vivo donde el patrimonio español se conserva pieza a pieza.
En el número 11 de CLASSPAPER, disponible a través de nuestra web, kioscos y librerías seleccionados.

