En el Barrio de los Metales, Éter ha consolidado en los últimos años una de las direcciones más personales de la capital, refrendada por su primera estrella Michelin. El menú actual arranca con bocados de inspiración litoral y alterna momentos cálidos, como una sopa de algas con fondo cárnico, con ejercicios de memoria culinaria, como una evocación de la salsa verde ligada a la cocina de aprovechamiento. Uno de sus rasgos distintivos es la casquería marina —hígados, corazones y partes menos nobles tratadas con precisión— que convive con platos donde el clasicismo aparece filtrado, como una vieira a la brasa con ecos de beurre blanc. Los postres cierran el menú apostando por la acidez y la frescura.
La guía de restaurantes, en el número 11 de CLASSPAPER, disponible en nuestra web, kioscos y librerías seleccionados.


