Lo que nació como un capricho para regalar entre amigos, pronto se convirtió en una firma que, gracias a un magnífico producto y la autenticidad de su elaboración artesanal, ha elevado el mundo de las conservas al lujo gastronómico.
La apuesta por el producto local, el respeto absoluto por la materia prima y un proceso cuidado de principio a fin definen la filosofía de esta firma. Desde la recolección de los moluscos en los arenales de Carril o las bateas de la ría hasta la depuración manual en las instalaciones de Hermanos Doval y un packaging propio de las piezas de joyería.
Descubra cómo esta pequeña marca ha revolucionado el universo de las conservas en el Número 8 de CLASSPAPER, a la venta en nuestra web y en kioskos y librerías seleccionados.

