Nacido en 1963 para acompañar a los pilotos en la pista, es el modelo más buscado de la marca. La nueva versión de este icono de la relojería eleva aún más el prestigio de su nombre, indisociable de la famosa pista, y el movimiento exclusivo de la firma que ha demostrado ser tan fiable como preciso.
Fabricado en oro amarillo de 18 quilates y con una esfera azul intenso sobre la que destacan contadores de un negro intenso, esconde en su interior características que lo hace único más allá de su belleza exterior.
Todos los detalles de esta leyenda de la relojería, revelados en el Número 8 de CLASSPAPER, a la venta en nuestra web y en kioscos y librerías seleccionados.

