Ambas colecciones de Alta Joyería representan una evolución en el leguaje estético de la firma y, aunque parten de inspiraciones diferentes, comparten un mismo proceso de creación. Presentadas de la mano de Juan Suárez, CEO y tercera generación de la familia fundadora, cada una de estas piezas exclusivas se elabora a partir de una selección exhaustiva de los diamantes que la van a componer, realizada por la familia Junto a su equipo de expertos gemólogos. Después entran en juego el equipo de diseñadores y los maestros artesanos –escultura en cera y engaste– que forman parte de la tradición artesanal que caracteriza a la casa.

La diseñadora Giovanna de Peverelli, parte esencial de la firma desde hace más de tres décadas, demuestra cómo un gouache o un trazo a lápiz pueden contener ya la promesa de una joya excepcional. Por su parte Rubén García, director de diseño –cuya familia está vinculada a la casa desde hace décadas– explica la evolución de esas ideas, revelando “cómo la tradición y la innovación conviven en cada una de nuestras colecciones”.
En la siguiente fase del proceso de creación escultores en cera como Javier Hernández dan forma a las estructuras iniciales de las joyas, “un trabajo de paciencia y precisión que demuestra que toda creación comienza en las manos”. Mientras que la maestra engastadora Rocío Madrid se encarga de colocar cada piedra en su lugar exacto. Javier Bernuy, director de gemología de la firma, destaca “la búsqueda de la perfección en cada diamante, un proceso que empieza mucho antes de que la joya exista”.

Inspirada en el Art Decó
La colección Aura se inspira en la arquitectura clásica y la pureza de las formas, reinterpretando la joyería estructural con volúmenes audaces y la luz inconfundible del diamante Suarez a través de piedras seleccionadas una a una y engastados artesanalmente en oro blanco 18K. Con el diamante como único protagonista, su base es la precisión técnica de la Alta Joyería. Las piezas, desde la imponente gargantilla con fleco de oro blanco y diamantes (en la imagen superior) hasta los pendientes colgantes y las pulseras rivière –estilo de collar o pulsera que se compone de una línea continua de diamantes– ejemplifican hasta dónde pueden llegar la perfección técnica y el lujo artesanal.

La armonía del caos en Tesela
Como las piezas que componen un mosaico, cada diamante de esta colección se integra en composiciones que transforman lo irregular en equilibrio, “en la armonía que surge del aparente caos”, explican desde la firma. El oro blanco de 18K vuelve a ser el lienzo sobre el que los maestros joyeros de Suarez construyen un diálogo singular de formas, tallas y proporciones.

La cápsula está compuesta por un collar rivière, disponible en cuatro versiones de diferente tamaño y longitud; cuatro modelos de pendientes: colgantes simples y dobles, de botón y aro abierto; una pulsera rivière y dos anillos: uno con tres diamantes engastados en diferentes tallas y un diseño en espiral con brazos de diamantes y dos grandes piedras en los extremos.

La maestría artesanal y el uso de diamantes exclusivos por sus pesos en quilates, pureza, brillo y talla es lo que une a estas dos colecciones de la firma Suarez, un exponente del lujo Made in Spain. La tradición, artesanía y calidad de su materia prima respaldan un legado que han forjado tres generaciones de la familia durante 80 años.

