En 2006, Juan Manuel González Serna descubrió por azar los imponentes arcos del ábside de una iglesia semiderruida en el Cerrato, al sur de Palencia. Lo que entonces eran los restos del Monasterio de San Pelayo se ha transformado, tras casi 20 años de trabajos de restauración, en un complejo de 5.000 metros cuadrados. Sede de la Fundación González Serna Urbán, acoge un centro de formación en liderazgo y funciona también como un establecimiento cinco estrellas que se puede alquilar para distintas actividades, como la cinegética.
La iniciativa, liderada junto a su esposa, no ha recibido subvenciones públicas y se ha basado en criterios arqueológicos, priorizando la artesanía tradicional con un claro enfoque hacia la sostenibilidad. Constituye un ejemplo de gestión privada del patrimonio, fuente de empleo y actividad en esta comarca prácticamente despoblada.
Descubra la historia y todos los detalles de esta impresionante restauración, en el Número 8 de CLASSPAPER, a la venta en nuestra web y en kioskos y librerías seleccionados.

