En este 2025 celebra 270 años en la industria de la relojería artesanal. Así, conmemora la mezcla de tradición e innovación que comenzó en 1755 en Ginebra, con su lema “Hacerlo mejor si es posible, que siempre lo es”, pronunciado por François Constantin a su socio Jacques Barthélémi Vacheron en una carta de 1819. La colección de relojes expuestos es un reflejo del espíritu y la pasión de la marca. Cada una de estas obras esconde una historia, desde sutiles trabajos de guilloché, vibrantes esmaltados y mecanismos con indicaciones astronómicas, hasta complejos tourbillons.
Desde su fundación en 1755, la marca ha ido afianzando su prestigio internacional con los relojes de tipo saboneta con cronógrafo monopulsador y escala taquimétrica, calendario astronómico y repetición de minutos, algunos de los más complejos de fabricación en la historia de relojería.
La firma expresa su búsqueda de la excelencia técnica a través del dominio de las complicaciones mecánicas, la precisión del cronometraje, la miniaturización, las indicaciones originales, los acabados elegantes y la vocación de innovar. Algunos de estos relojes históricos repasan su historia.
Reloj de bolsillo en oro y esmalte (1829)
Con horas saltantes (aquellas en las que la lectura cambia de manera instantánea), esmalte champlevé y esfera de plata guilloché. Vacheron Constantin destacó con una primera creación de este tipo a principios del siglo XIX. Pronto le siguieron otros modelos, como este reloj esmaltdao con motivos vegetales. La esfera plateada tiene un minutero central y un segundero pequeño a las 6 horas.
Los segundos saltantes se introdujeron por primera vez a mediados del siglo XVIII, y un tiempo después las horas saltantes. Estas indicaciones tuvieron un gran éxito en la década de 1820, con los conocidos relojes de abertura. La hora se señalaba con cifras que se mostraban en un disco saltante a las 12 en punto y los minutos mediante una aguja central. La marca lo lanzó en el primer cuarto del siglo XIX.

Lady Kalla blanco (2010)
En 2009 la firma asombró al mundo con la presentación del Kallania. Sus 186 diamantes suman 170 quilates, lo que supuso un récord mundial. Un año más tarde la marca volvió a cautivar a sus clientes con el Lady Kalla Flame. La obra está formada por una esfera recubierta con pavé y el brazalete tiene 200 diamantes engastados, simbolizando la quintaesencia del lujo femenino.

Patrimony traditionnelle de platino (2010)
Este modelo de Gran Complicación está alojado en una caja de platino de 44 milímetros. Combina tres grandes retos: un tourbillon, un calendario perpetuo y una repetición de minutos con regulador de golpe centrípeto que genera una secuencia musical ligera y sincronizada. El equipo de Vacheron Constantin tardó tres años en desarrollar el Calibre 2755 de manufactura y sus 610 componentes. Con sus contadores sobredimensionados y unas agujas ligeramente descentradas, cumple con los 12 criterios del Sello de Ginebra.



